El Espíritu de Dios Purifica y Transforma

El Espíritu de Dios Purifica y Transforma

jueves, 8 de noviembre de 2012

La Conversión del Joven





A Modo de Introducción

Muchos Jóvenes en la actualidad han perdido la noción de su fe, el vivir su doctrina, ellos han de encontrarse de nuevo con Cristo, pues el mundo ofrece oportunidades para crecer en conocimiento, trato interpersonal, pero se aleja de si mismos, el joven está llamado a tener conciencia clara para cambiar su propia vida en prosperidad constante en el bien.  Generar oportunidades para una mejor calidad de vida desde la moral y una existencia más espiritual.


            Por esta razón el hombre y mujer que hayan tenido la oportunidad de vivir un encuentro personal con Jesucristo, tienen el deber de evangelizar a quienes no han tenido esta experiencia de fe viva y eficaz, pues el Señor ha dicho en su palabra “Los haré pescadores de hombres” (Mt 4,19).  El compromiso del católico en el sacramento de la confirmación es  de ir y anunciar el evangelio con la fuerza del Espíritu Santo recibida, pero lastimosamente la cultura actual hacer olvidar este compromiso del cristiano.

Por está razón en este artículo se hablara de tres etapas importantes para el Joven Católico vivir:

Primero: la palabra de Dios es Creadora. Este es un punto esencial ya que el joven debe recrearse en el mundo y la oportunidad es desde la palabra, pero para  que la palabra se haga vida se debe tomar conciencia de lo que es verdaderamente el mundo para el joven.

En Segundo lugar: El Espíritu de Dios sondea el interior del hombre, Este don de Dios conoce el obrar de El y le permite al hombre gustar y enamorarse de toda la obra que El Creador ha hecho.




La Palabra de Dios es Creadora




(Si / Eclo: 42,15-17)
Voy a evocar las obras del Señor, lo que tengo visto contaré. Por las palabras del Señor fueron hechas sus obras, y la creación está sometida a su voluntad. El sol mira a todo iluminándolo, de la gloria del Señor está llena su obra. No son capaces los Santos del Señor de contar todas sus maravillas, que firmemente estableció el Señor omnipotente, para que en su gloria el universo subsistiera.



Eventualmente este texto de Eclesiástico permite con su narración que cada hombre se encuentre con la Creación, como signo de la existencia de Dios, pero el mundo ha opacado la grandeza de Dios con el ambiente que le genera al joven, un ambiente de poca comprensión, de poca espiritualidad porque lo que trata el mundo es de absorber de tal manera que se enceguecen y no puedan ver las bondades que traen la fe.     

           Entendiendo por FE la adhesión incondicional a Jesucristo, que nos mueve a ver la vida con los ojos de Él y a enfrentarla según sus actitudes. (León D. s.f. p1). Pero para tener una fe clara y fortalecida se debe ante todo pasar de creer como algo que se duda, a creer verdaderamente como certeza. Hay dimensiones que se manejan para llegar a la fe estas son:

        I.            “Creer”… Se trata en este caso de un saber deficiente, escaso o provisional, y la falta de motivos suficientes se cumple con una noción de la voluntad o un ensayo de explicación.

      II.            Se dice con frecuencia al otro que habla “te creo”, y se le cree, no porque ofrezca argumentos evidentes o porque se tenga indicios objetivos, sino porque se confía en el otro. Aquí la fe es un acto personal de confianza que nace  de un vínculo entre dos personas.   

   III.            “Creo en ti” es ya un grado superior de la confianza; se trata de una actitud que envuelve totalmente a alguien, que decide confiar en el otro porque lo considera fiable.


   IV.            Pero hay otra dimensión  de la fe que no se puede expresar en términos de creer: es aquella que se refiere al sentido de la vida. En las situaciones decisivas de la vida se pone en evidencia ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Logro darle sentido a mi vida o la estoy viviendo en lo absurdo? Todos nos colocamos ante nuestra vida como una totalidad y le damos y encontramos un sentido: un sentido a la vida y un sentido a la realidad en general.

     V.            La fe es principalmente confianza en Dios, una confianza tan firme y radical   que toda la vida se apoya en ella….Creer significa aceptar lo que Dios dice de si mismo, la revelación de su voluntad y de su mensaje; es reconocer como ha actuado en el mundo. A esta dimensión se le llama ‘fe confesional’ y significa la aceptación de unas verdades que expresan lo que Dios es y ha hecho. (Betancourt. J. a. 2012, p 68-69)

Las bondades que trae está fe se podría decir primeramente que es la bendición de Dios en la vida, no algo mágico, sino vivir momentos de cercanía con El que se pueda reconocer su amor. En segundo lugar El Señor por medio de la Fe renueva y purifica con su Espíritu de amor, y en tercer lugar empieza a dar frutos abundantes, cambia su vida y esto es notorio en: “generosidad, solidaridad, compasión, misericordia y consuelo”.  (León D. s.f. p 1)

El joven de hoy ha de cimentar la fe y ponerla como centro de su vida, así podrá ver la obra que hace Yahveh en la creación y en su vida, la humanidad fue creada para honrar y adorar a Dios, vivir agradando al Hacedor de todas las cosas, esto se llama Santidad. Esto se ha perdido y para ser santos se necesita eventualmente la fe y la fe se obtiene de la predicación y la predicación viene de la palabra de Cristo (Rm 10,17).

Todos son llamados a la santidad, pero responder al llamado es lo que se hace difícil para muchos, de esto hace la reflexión los Sacerdotes Escolapios Fernando Torija y Juan Jaime Escobar.


Soy llamado lo se. Algo y alguien esperan en el silencio de un mañana que desconozco. Yo soy el llamado y, por eso, esa llamada me invita a partir una vez más de mi mismo, de mi propia situación. Hago mi primera opción la opción de partir de lo que soy. Vuelvo a asomarme a mi mismo y esta vez sin mascaras, sin razones, sin justificaciones para todo, sin poner delante ideales hermosos que oculten mi real situación. No me asomo a lo que quiera  sino a lo que en realidad soy.

En primer lugar descubro que soy un ambiente, he nacido en un ambiente capitalista y durante años he respirado el aire de ese ambiente. Por tanto yo tengo las mismas aptitudes del ambiente.

El ambiente confunde di-vertirse con re-crearse. Divertirse es lo mismo que dividirse, es ser una cosa en la casa, una cosa en el colegio, y otra cosa muy distinta cuando se esta uno  divirtiendo. Es tener una cara y unos valores en la casa o en el colegio y otra cara y otros valores cuando estoy con los amigos de “la barra”, cuando me voy para la discoteca, o cuando voy a molestar a un centro comercial. Recrearse, por el contrario es hacerlo todo de nuevo, es volver a crearse, es estar en todos los sitios, yo, el mismo, pero haciéndome persona. (1987, p 2).

            En esta primera etapa del documento hemos hablado que la fe es lo esencial para que el joven vuelva a estar motivado, no dependiendo de lo que ofrece el mundo con sus ciertas cosas negativas, como lo dicho anteriormente, sino desde una alegría dada por Cristo viviendo el sentido de la fe; la Sagrada Escritura aviva el Creer de los laicos, y en este año de la fe que celebra la Iglesia Católica es vital que los jóvenes griten a fuerte voz con convicción: “Creo en Dios Padre todo Poderoso”, como lo profesamos en el Credo.

            Para una conversión autentica es necesario ser consiente de los pecados, un profundo arrepentimiento, el arrepentimiento se da cuando cada individuo ha observado el daño que se ha hecho con el pecado y el firme deseo de cambiar de vida, luego de la contrición de corazón debe de pedir con mucho fervor al Espíritu Santo la gracia de vencer el pecado, de transformar las debilidades en fortaleza. 



El Espíritu de Dios Sondea El interior del Ser Humano




(Si/ Eclo: 42, 18-20)
El sondea el abismo y el corazón humano, y sus secretos cálculos penetran. Pues el Altísimo todo saber conoce, y fija sus ojos en las señales de los tiempos. Anuncia lo pasado y lo futuro, y descubre las huellas de las cosas secretas. No se le escapa ningún pensamiento, ni una palabra se le oculta.


El Señor se revela al hombre por medio de los acontecimientos, y en ellos le permite al ser humano mejorar e interiorizarse, a medida que cada persona se valla dando desde su corazón, el Señor ira progresivamente transformando la existencia; El Señor se revela con el fin de     que el hombre, y en este caso los jóvenes conozcan su amor y entablen una amistad desde la comunicación en el compromiso de aceptar y vivir la fe.

El Ser humano es una INTERIORIDAD rica y dinámica. Esa interioridad está compuesta por todo el cumulo de sentimientos, gustos, deseos, recuerdos, proyectos, opiniones, ideales, etc. (Betancur. J. b.2012, p 3)

Esta existencia es la que el Señor conoce y le ayuda a los jóvenes a mejorar en su vida, en su cultura, en sus hogares, cuando la palabra de Dios se medita y se le cree es el mismo Señor que transforma la existencia; pues como dice el dicho popular “le creo a Dios” es porque ha de vivir la palabra, eso quiere decir ¡practicarla! Cambia tu forma de pensar para que cambie tu manera de vivir. (Rm12, 2)

              En la interioridad de los jóvenes se encuentra mucho los complejos de inferioridad, la falta de comprensión entre ellos, en este aspecto el Espíritu de Dios por medio de la palabra ayuda a que cada hombre y mujer en su juventud, aprenda y se conozca, se acepte y a su vez rechace el ambiente que lo rodea, pero para rechazarlo necesita tener claro como hacerlo; el comienzo es: tomar la decisión de una manera radical y firme comenzando en evaluar sus pensamientos, su mente.

Soy también una mente. Mi mente tiene tres funciones: inteligencia, para conocer la realidad; libertad, para tomar decisiones y voluntad, para realizar lo que se ha decidido. Pero mi mente muchas veces actúa de acuerdo al ambiente. Mi inteligencia se dice medias verdades, justifica toda una forma mediocre  de vida y la defiende con bellos, pero falsos argumentos. Mi libertad es muchas veces incapaz de decidir por si misma y se deja arrastrar por lo que digan los otros, por aquellos a que me arrastran mis gustos y caprichos, por lo que proclaman los valores del ambiente. Mi voluntad muchas veces no es capaz de realizar lo bueno que decido y por eso soy una persona que se deja arrastrar por la pereza, por la tendencia al menor esfuerzo, por la búsqueda de lo que menos exija. (Torija y Escobar, 1987, p 4)       

Cuando el joven esta en esta etapa de conversión al Señor va progresivamente otorgando su sabiduría, ya que le va permitiendo fortalecer la mente, ya no se dejara arrastrar por el mundo tan fácilmente como a veces ocurre.

El clamar el Espíritu de Dios cuando se quiera escudriñar la sagrada escritura ayuda a entenderla, es en ese instante cuando la palabra empieza a dejar su semilla que poco a poco se irá fortaleciendo en su crecimiento, pero depende del joven regarla con las actitudes de fe como son: la oración, lectura de la Biblia, colaboración en actividades parroquiales, practicar las obras de misericordia y a pesar de las circunstancias no retroceder en el caminar, para poder seguir creciendo como persona hacia la santidad.

En este segundo punto se ha tratado de una manera reflexiva como el joven debe de recapacitar, cambiar su forma de pensar, evitando los males, que sin querer hacerse daño los toma, como por ejemplo: las malas amistades, que por el hecho de sentirse aceptado se permite necedades y que en ciertos casos los demás puedan llegar a pisotear su dignidad.

Las relaciones sentimentales cuando no se crece a nivel personal y espiritual, sea por las pasiones que muchas veces se confunden con el verdadero amor, cuando es muy diferente, un amor que lleve al alejamiento de Dios no es amor. ¿Cuándo se ama verdaderamente y cuando se recibe? Se empieza a ser libre en el amor cuando el ser humano, en este caso los jóvenes, comienzan a tener un encuentro de amor con Dios por la oración, en ese momento no se darán cuenta que el amor de Dios obra, y por ese amor fue creada la humanidad, este amor empieza a llenar el corazón para poder dar, cuando se sirve con cariño se puede llegar a evidenciar el amor y a medida que el sentimiento se  aviva  más lleva a al encontrarse con los demás, la sagrada escritura ayuda a ese encuentro con el Creadora conocer de su amor, se ama a Dios buscando la santidad por medio de el cumplimiento de los mandatos, pero más que eso es vivir el evangelio como Cristo. Se ama cuando se apoya y no se juzga, cuando se busca el bien del prójimo no el propio, se ama cuando se ayuda a edificar a la otra persona, cuando no se es posesivo y egoísta sino se deja a la otra persona libre.

 Se sabe que los seres humanos se equivocan pero si es vital intentar buscar la santidad con anhelo y asemejarse a Cristo mantener esa imagen como semejanza a Él.

Kaf. = Todas las sendas de Yahveh son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.
Lámed. = Por tu nombre, oh Yahveh, perdona mi culpa, porque es grande.
 Mem. = Si hay un hombre que tema a Yahveh, él le indica el camino a seguir;
 Nun. = su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
(Sal 25,10ss)

Si los jóvenes supieran el valor de vivir un continuo acercamiento a Cristo desde el amor podrían darse cuenta como el Señor favorece  de una manera especial, pues aun que libra a todos del mal camino ampara a quienes hacen todo respecto a su querer y voluntad, retomando lo anteriormente dicho esto es santidad.

Y si lo que ama no lo posee totalmente, tanto sufre cuanto le falta por poseer [...l. Mientras esto no llega, está el alma como en un vaso vacío que espera estar lleno; como el que tiene hambre y desea la comida; como el enfermo que llora por su salud; y como el que está colgado en el aire y no tiene dónde apoyarse (Cruz,J. s.f. p 1)



La Obra es Perfecta



(Si/Eclo: 42, 21-25)

Las grandezas de su sabiduría las puso en orden, porque él es antes de la eternidad y por la eternidad; nada le ha sido añadido ni quitado, y de ningún consejero necesita. ¡Qué amables son todas sus obras!: como una centella hay que contemplarlas. Todo esto vive y permanece eternamente, para cualquier menester todo obedece. Todas las cosas de dos en dos, una frente a otra, y nada ha hecho deficiente. Cada cosa afirma la excelencia de la otra, ¿quién se hartará de contemplar su gloria?

          Cuando el joven entra en la etapa de reconciliación con el Señor y permite que El espíritu de Dios obre, de seguro que podrá ver como la Sabiduría del altísimo le muestra su obra, la Sabiduría sondea el Corazón de  Dios, y permite que el hombre descubra su obra redentora de una manera que se pueda comprender en los acontecimientos.

            Dice el texto que una obra a la otra confirma la creación lo creado de Dios es perfecto, santo, en definitiva la Creación de Dios refleja el amor, la bondad, las cosas buenas que el dispone para que la vida del hombre sea buena, y en continua edificación, la humanidad entera debe de aprender esto de la naturaleza ya que en vez de confirmar y ver la bondad del hermano con los malos actos cancela el buen obrar.

            Cuando se desea confirmar el buen obrar del prójimo como lo enseña la naturaleza, las personas en este caso los jóvenes empiezan a reflejar con sus acciones los siguientes frutos como lo comenta el Padre Ángel Peña.

Sé humilde y servicial con todos. Sé amable, procura hacer felices a cuantos te rodean. Sé instrumento del amor de Dios para los demás. Que el amor sea la norma suprema de tu vida y que, por amor, des tu vida entera a1 servicio de los demás. Y tu Padre Dios se sentirá orgulloso de ti y te sonreirá en tu corazón y sentirás su paz y felicidad dentro de ti. No temas. Jesús te espera en la Eucaristía para ayudarte y nunca te abandonará. María es tu Madre y vela por ti. Los santos son tus hermanos. Y un ángel bueno te acompaña. (s.f. p 1)

La obra del Señor es que ha liberado del pecado toda la humanidad, de esta manera se entiende, que El da la gracia de superar los miedos, frustraciones, vicios, etc. Cuando la persona empieza un nuevo proceso Dios mismo es glorificado y empieza hacer algo nuevo porque de lo que es el hombre con sus fallas El hace cosas nuevas, las recrea.  

En este recrear es cuando empieza la santidad, lo dicho anteriormente la santidad es estar agradando a Dios  lo cual para agradarle es en el amor.

La santidad es amor. Por eso, si vas a una casa o a una Comunidad religiosa y quieres saber quién es el más santo, observa quién es el que más ama. No es el que mejor habla de Dios o de las cosas espirituales. No es el que trabaja más por el Señor ni desempeña los cargos más importantes. Ni siquiera el que más horas está retirado de los otros en supuesta oración. Observa al que hace las cosas que más cuestan, al que está más pronto para hacer cualquier sacrificio para servir a los demás, al que hace las cosas que los otros no quieren, al que está más con los enfermos o aguanta mejor a los de carácter violento. (Ángel. S.f. p1)




A Modo de conclusión



Los jóvenes adultos están  llamados a la santidad, a cambiar de vida, cuando empiezan a cambiar de vida, el mundo se vuelve un cielo, porque el cambio no hay que esperarlo hay que hacerlo desde cada uno, con la fe, el interiorizar en cada uno y en la gracia de Dios, el anhelo de santidad.

            El cambio se puede efectuar cuando la palabra del Señor es aplicada pero antes aceptada, cuando es práctica y se vive en la meditación de ella cada individuo empieza un cambio, la mente se renueva, pero si la voluntad de la persona lo decide, lo decide no dejándose influenciar por el ambiente que lo rodea.

Se ha olvidado amar e interiorizar, cuando se interioriza hay una renovación constante en el ser de la persona, la esencia no cambia, pero la persona vive diferente.   Es importante que en ese renovar, la persona se valla aceptando como imagen y semejanza de Dios, por esta imagen que esta llamado a reflejar es uja invitación desde lo eterno a la santidad.


Escrito por
Luis Miguel Herrera Henao




Referencias

o   Betancur Jiménez Álvaro (Presbítero) a. Introducción a la Teología Fe y Revelación, Plan de Curso de la Licenciatura en educación Religiosa, b. Historia de la Salvación, Plan de Curso.
o   Escobar y Torija (Presbíteros Escolapios) Así Soy Yo, Para Decidir la vida Ejercicios Espirituales para Jóvenes.
o   León  Ernesto  (Presbítero Oblato) Los Frutos De La Fe En El Contexto Del Miércoles De Ceniza Y De La Cuaresma. 6to Dom. Ciclo. C. Misioneros Oblatos, 1 de Noviembre del 2012 recuperado de la pagina web.
http://www.oblatos.com/dematovelle/index.php?option=com_content&view=article&id=1767%3Alos-frutos-de-la-fe-en-el-contexto-del-miercoles-de-ceniza-y-de-la-cuaresma-6to-dom-ciclo-c-&catid=141%3Apublicaciones-2010&Itemid=74
o   Peña Ángel. (Presbítero) Hacia la Santidad, Primera parte la Santidad, 1 de Noviembre del 2012, recuperado de la pagina web.
http://es.catholic.net/laicos/466/1147/articulo.php?id=26694
o   Biblia de Jerusalén Latinoamericana.




                       

  

3 comentarios:

  1. hermanito gracias por este portal es enriquecedor para los jovenes y un medio de evangelizacion para el joven actual en estos tiempos donde la ceguedad y la soberbia del hombre no dejan el actuar de nuestro señor jesucristo por eso te digo la gracia del espiritu santo te llene y el amor maternal de nuestra madre te colme de bendiciones por este modo de evangelizar te deseo mil bendiciones y ncuenta conmigo siempre un caluroso abrazo en el señor jesus

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  2. Hemanita muchas gracias por tu apoyo incondicional, deseo para ti abundantes bendiciones del Señor Jesús y María Santísima.

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  3. La santificación del mundo depende de los jóvenes y eso solo sera por la entrega, la conversión y el llevar a Dios en nuestros corazones para la evangelización. El hombre fue creado para parecerse a Dios, y como Él es bondad y amor, ese amor que debe ser de entrega total al señor y no a lo terrenal. Que gran articulo, Felicitaciones.!

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